Antes de abrir un solo apunte
El AWS Cloud Practitioner (CLF-C02) es la certificación de entrada de Amazon Web Services. No pide requisitos, no hay que programar y se aprueba entendiendo conceptos, no memorizando comandos. Eso es una buena noticia: con un plan ordenado, tres semanas bastan. La mala sería creer que por ser «de fundamentos» se aprueba sin estudiar. Entran cuatro áreas y el examen pregunta de todas. Si no sabes todavía cuánto pesa cada una, empieza por los 4 dominios del CLF-C02 y cuánto pesa cada uno.
Qué entra: los cuatro dominios
El temario oficial se reparte en cuatro bloques con pesos muy distintos, y es ahí donde debes gastar el tiempo de forma proporcional:
- Conceptos de nube (24 %). Qué es la nube, ventajas, la nube de AWS, economía del modelo. La base de todo.
- Seguridad y cumplimiento (30 %). El bloque que más pesa: modelo de responsabilidad compartida, IAM, cumplimiento normativo. No lo dejes para el final.
- Tecnología y servicios (34 %). El más grande: cómputo, almacenamiento, redes, bases de datos y los servicios principales. Mucho nombre que ubicar.
- Facturación, precios y soporte (12 %). El más pequeño, pero fácil de rascar puntos: modelos de pago, calculadora, planes de soporte.
Semana 1: conceptos y seguridad
Dedica de 45 a 60 minutos al día. Los tres o cuatro primeros días, a conceptos de nube: qué resuelve, los seis beneficios que AWS repite, el modelo de responsabilidad compartida. El resto de la semana, a seguridad y cumplimiento, que es el 30 % del examen. Cierra cada día con cinco o diez preguntas del bloque que acabas de ver —no para puntuar, sino para fijar. Al terminar la semana deberías saber explicar con tus palabras qué hace IAM y quién se responsabiliza de qué.
Semana 2: tecnología y facturación
El bloque grande. Aquí no hay que aprenderse los 200 servicios de AWS: hay que reconocer los principales y saber para qué sirve cada uno. EC2 es cómputo, S3 es almacenamiento de objetos, RDS es base de datos, VPC es la red. Asocia cada servicio a una frase de una línea y repásalos. Deja los dos últimos días para facturación: modelos de pago (bajo demanda, reservado, spot), la calculadora de precios y los planes de soporte. Es solo el 12 %, pero son puntos baratos que mucha gente regala por no mirarlos.
A partir de la segunda semana, los simulacros dejan de ser opcionales. Hacer preguntas tipo examen —con el porqué de cada respuesta— es lo que convierte «me suena» en «lo sé». Y te acostumbra al ritmo de 65 preguntas en 90 minutos.
Semana 3: simulacros y consolidación
La última semana no se estudia materia nueva: se consolida. Haz un simulacro completo de 65 preguntas cronometrado a 90 minutos y anota en qué dominio fallas. Ahí tienes tu plan de repaso para los días siguientes: vuelve solo a lo que falla, no a lo que ya dominas. Repite el simulacro dos o tres veces a lo largo de la semana. Cuando saques de forma estable por encima del 75 % en pruebas que no has visto antes, estás listo: la nota de corte ronda el 700 sobre 1000. Si quieres el detalle del formato, lo tienes en cuántas preguntas tiene el examen y cómo es.
El papel de los simulacros, sin exagerar
Un error común es hacer simulacros desde el día uno y confundir reconocer la respuesta correcta con entenderla. El simulacro es un termómetro: te dice dónde estás, no te enseña la materia. Úsalo para medir y para acostumbrarte al formato, pero que el grueso del aprendizaje venga de entender cada concepto. Si solo memorizas respuestas, el examen te cambia el enunciado y te quedas en blanco.
Errores que alargan la preparación
Tres clásicos que convierten tres semanas en dos meses: querer aprenderse todos los servicios de AWS (no entra ni la décima parte), saltarse facturación «porque es poco» (son puntos regalados) y estudiar a ráfagas en vez de un rato cada día. La nube se asienta con constancia. Si dudabas de si merecía la pena empezar, esto lo aclara: ¿vale la pena el Cloud Practitioner?.
Artículo divulgativo de elaboración propia. No estamos afiliados ni asociados con Amazon Web Services; el nombre de la certificación se cita únicamente para indicar a qué examen sirve la preparación. Precios, pesos de dominio y condiciones pueden variar: confírmalos en la guía oficial del examen al reservar.